Suelos degradados
Un suelo degradado es un terreno que ha visto reducida su estabilidad, su fertilidad o su capacidad para desempeñar funciones ambientales esenciales como consecuencia de procesos como la erosión, la desertificación o la pérdida de cubierta vegetal.
La restauración del suelo tiene como objetivo frenar ese deterioro, conservar el terreno y recuperar su funcionalidad ecológica y su capacidad de protección.
En España, la actuación pública sobre suelos degradados se desarrolla principalmente a través de las políticas de lucha contra la desertificación, del control de la erosión y de la restauración hidrológico-forestal.

Definición y criterios
La desertificación es el proceso de degradación de las tierras en zonas áridas, semiáridas y subhúmedas secas provocado por la combinación de factores climáticos y actividades humanas.
Este proceso reduce la capacidad del suelo para conservar agua, mantener la vegetación y desempeñar sus funciones ambientales.
La restauración hidrológico-forestal reúne las actuaciones destinadas a conservar, proteger y recuperar la estabilidad y la fertilidad de los suelos.
También incluye medidas para regular la escorrentía, consolidar cauces y laderas, contener sedimentos y defender el suelo frente a la erosión.
Criterios para identificar suelos degradados
-
Presencia de procesos de erosión en laderas, cauces o superficies expuestas.
-
Pérdida de estabilidad y fertilidad del suelo.
-
Deterioro de la cubierta vegetal protectora.
-
Mayor vulnerabilidad frente a sequías, inundaciones y desertificación.
-
Necesidad de actuación prioritaria según cartografía e inventarios públicos de erosión.
Obligaciones de recuperación
La restauración de la vegetación en zonas degradadas es necesaria para asegurar la conservación a largo plazo de los suelos y generar los beneficios asociados a los sistemas forestales.
La recuperación debe apoyarse en una evaluación de daños y en la determinación de las medidas necesarias para restaurar la cubierta vegetal y reducir los procesos erosivos.
Medidas de recuperación
-
Restauración de la vegetación existente antes de la degradación o del incendio.
-
Apoyo a la regeneración natural de la cubierta vegetal.
-
Reforestación mediante plantación o siembra cuando la regeneración natural no sea suficiente.
-
Preparación del terreno por medios manuales, mecanizados o subsolado lineal cuando sea necesario.
-
Repoblaciones forestales protectoras.
-
Tratamientos selvícolas para defensa y mejora de la cubierta vegetal.
-
Hidrotecnias de corrección torrencial para consolidar cauces, laderas y retener sedimentos.
Objetivos de la recuperación
- Proteger el suelo frente a la erosión.
- Defender el territorio frente a la sequía y las inundaciones.
- Aumentar la capacidad de aprovisionamiento de agua.
- Conservar y mejorar la funcionalidad de los suelos.
- Recuperar la estabilidad y fertilidad del terreno.
- Favorecer la biodiversidad, el paisaje y el valor recreativo de los montes.
Preguntes freqüents
