Suelos degradados

Un suelo degradado es un terreno que ha visto reducida su estabilidad, su fertilidad o su capacidad para desempeñar funciones ambientales esenciales como consecuencia de procesos como la erosión, la desertificación o la pérdida de cubierta vegetal.

La restauración del suelo tiene como objetivo frenar ese deterioro, conservar el terreno y recuperar su funcionalidad ecológica y su capacidad de protección.

En España, la actuación pública sobre suelos degradados se desarrolla principalmente a través de las políticas de lucha contra la desertificación, del control de la erosión y de la restauración hidrológico-forestal.

Imagen ilustrativa de un suelo árido

Definición y criterios

La desertificación es el proceso de degradación de las tierras en zonas áridas, semiáridas y subhúmedas secas provocado por la combinación de factores climáticos y actividades humanas.

Este proceso reduce la capacidad del suelo para conservar agua, mantener la vegetación y desempeñar sus funciones ambientales.

La restauración hidrológico-forestal reúne las actuaciones destinadas a conservar, proteger y recuperar la estabilidad y la fertilidad de los suelos.
También incluye medidas para regular la escorrentía, consolidar cauces y laderas, contener sedimentos y defender el suelo frente a la erosión.

Criterios para identificar suelos degradados

  1. Presencia de procesos de erosión en laderas, cauces o superficies expuestas.

  2. Pérdida de estabilidad y fertilidad del suelo.

  3. Deterioro de la cubierta vegetal protectora.

  4. Mayor vulnerabilidad frente a sequías, inundaciones y desertificación.

  5. Necesidad de actuación prioritaria según cartografía e inventarios públicos de erosión.

Obligaciones de recuperación

La restauración de la vegetación en zonas degradadas es necesaria para asegurar la conservación a largo plazo de los suelos y generar los beneficios asociados a los sistemas forestales.

La recuperación debe apoyarse en una evaluación de daños y en la determinación de las medidas necesarias para restaurar la cubierta vegetal y reducir los procesos erosivos.

Medidas de recuperación

  1. Restauración de la vegetación existente antes de la degradación o del incendio.

  2. Apoyo a la regeneración natural de la cubierta vegetal.

  3. Reforestación mediante plantación o siembra cuando la regeneración natural no sea suficiente.

  4. Preparación del terreno por medios manuales, mecanizados o subsolado lineal cuando sea necesario.

  5. Repoblaciones forestales protectoras.

  6. Tratamientos selvícolas para defensa y mejora de la cubierta vegetal.

  7. Hidrotecnias de corrección torrencial para consolidar cauces, laderas y retener sedimentos.

Objetivos de la recuperación

  • Proteger el suelo frente a la erosión.
  • Defender el territorio frente a la sequía y las inundaciones.
  • Aumentar la capacidad de aprovisionamiento de agua.
  • Conservar y mejorar la funcionalidad de los suelos.
  • Recuperar la estabilidad y fertilidad del terreno.
  • Favorecer la biodiversidad, el paisaje y el valor recreativo de los montes.

Preguntes freqüents

Preguntas frecuentes

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