Material sanitario

Última actualización: 28 de mayo de 2026

Los residuos sanitarios se generan durante la actividad asistencial en centros sanitarios y veterinarios. En esta guía te explicamos cómo se clasifican, qué riesgos pueden presentar y por qué su correcta gestión es importante para la salud pública y el medio ambiente.

Qué debes saber

Los residuos sanitarios incluyen residuos de distinta naturaleza generados en centros sanitarios y veterinarios. Su correcta gestión es fundamental para evitar impactos negativos sobre el medio ambiente y proteger la salud pública.

Los y las profesionales deben clasificar adecuadamente estos residuos según su nivel de riesgo dentro de los centros sanitarios. Esta clasificación determina cómo manipular, almacenar, transportar y tratar.

Cómo se clasifican

En las Illes Balears, el Decreto 136/1996, de 5 de julio, de ordenación de la gestión de los residuos sanitarios en la comunidad autónoma, clasifica estos residuos en tres grupos según su nivel de riesgo: grupo I, grupo II y grupo III.

Los residuos del grupo I son asimilables a los residuos municipales y se gestionan como los residuos generados en los hogares. Los residuos del grupo II se generan durante la actividad sanitaria y no conllevan riesgos para la salud humana ni para el medio ambiente, aunque están sujetos a procedimientos específicos en los centros.

Los residuos del grupo III pueden representar un riesgo para la salud pública, el medio ambiente o los y las profesionales. Por eso, requieren medidas especiales de gestión en su manipulación, recogida, almacenamiento, transporte, tratamiento y eliminación.

Cómo se gestionan

De los tres grupos de residuos sanitarios sólo los residuos del grupo I se pueden reciclar. Los residuos de los grupos II y III se destinan generalmente a la incineración.

Ejemplos del grupo II materiales de cuidado y ropa desechables. En el grupo III se incluyen, entre otros, material infeccioso, material punzante y medicamentos.

En el ámbito doméstico

En los hogares no se aplica esta misma clasificación, pero también es importante gestionar correctamente los residuos sanitarios. El material de cuidado que no sea infeccioso puede depositarse en el contenedor de desecho.

Sin embargo, las agujas y otros residuos punzantes o cortantes no deben tirarse en este contenedor. Estos residuos deben gestionarse a través de los centros sanitarios.

Por qué es importante reducirlos

Una parte importante de los residuos sanitarios no se puede evitar. Aun así, conviene sustituir los productos desechables por otras opciones siempre que sea posible y estudiar formas de valorizar ciertos tipos de materiales sanitarios.

La infografía representaría un hospital como elemento central del que parten tres flujos diferenciados de residuos, cada uno identificado con un icono y un color o símbolo propio. Desde el hospital sale un primer flujo correspondiente a los residuos del grupo I, asimilables a residuos domésticos, representado con un conjunto de cinco contenedores de recogida separada de colores marrón, amarillo, verde, azul y gris. Un segundo flujo muestra los residuos del grupo II, residuos sanitarios sin riesgo, ilustrados con iconos de gasas y vendas que se dirigen visualmente hacia una planta de incineración de residuos. El tercer flujo corresponde a los residuos del grupo III, residuos sanitarios que conllevan riesgos, simbolizados mediante una jeringuilla y envases de medicamentos, que también se conectan gráficamente con una planta de incineración. La composición visual muestra así la clasificación según el riesgo y el destino final de cada tipo de residuo dentro de su ciclo de gestión.

 

Marco normativo

En las Illes Balears, el Decreto 136/1996, de 5 de julio, de ordenación de la gestión de los residuos sanitarios en la comunidad autónoma de las Illes Balears. Esta norma establece la clasificación de residuos sanitarios en tres grupos según su nivel de riesgo.

Preguntas frecuentes

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