Servitización
La servitización es una estrategia empresarial enfocada a ofrecer servicios en lugar de productos. Esto significa que las personas consumidoras no pagan por el producto en sí, sino por su uso.
Este modelo permite reducir la fabricación de bienes sin que la actividad económica se vea afectada en términos globales. Además, ayuda a aumentar la eficiencia en el uso de los recursos, ya que un mismo producto puede ser utilizado por muchas más personas que en un modelo de fabricación y consumo individual.
Ejemplos
La servitización ya existe dentro del modelo económico actual. Algunos ejemplos son las lavanderías y las copisterías, donde las personas usuarias pagan por utilizar lavadoras o impresoras sin ser propietarias de esos aparatos.
Otros ejemplos son los servicios de alquiler de coche por trayecto, los sistemas municipales de bicicletas y las empresas de alquiler de herramientas.
Por qué es importante
La servitización permite reducir la extracción de materias primas del medio natural y la generación de residuos. También contribuye a disminuir los impactos ambientales asociados a estas actividades.
Además, puede suponer una oportunidad de negocio para las empresas y para las personas emprendedoras interesadas en el modelo de economía circular.
Uso compartido
Más allá del ámbito empresarial, también existen iniciativas ciudadanas que promueven el uso compartido de productos que se utilizan poco, como herramientas de bricolaje o máquinas de coser. Estas iniciativas pueden canalizarse a través de las llamadas bibliotecas de cosas.
Este uso compartido también ayuda a mitigar el impacto ambiental y social de la extracción de materias primas y la generación de residuos, y puede suponer un ahorro para los hogares.
Preguntas frecuentes
