Acuicultura

Última actualización: 27 de mayo de 2026

La acuicultura es la cría intensiva de peces para el consumo humano y, como tal, puede constituir una fuente importante de impactos ambientales. Para minimizar estos impactos, es necesario gestionar los residuos y tratar adecuadamente las aguas residuales.

En esta página encontrarás medidas prácticas para reducir impactos, aprovechar mejor los recursos y avanzar hacia una actividad acuícola más circular.

Cómo puede contribuir la acuicultura

Dentro del modelo de economía circular, la acuicultura puede reducir su impacto si aprovecha determinados subproductos y mejora la gestión de los materiales de rechazo.

También puede avanzar hacia modelos más sostenibles si optimiza el uso del agua y de la energía y asegura un tratamiento adecuado de las aguas residuales.

Buenas prácticas recomendadas

Destinar los subproductos animales no destinados al consumo humano, SANDACH, a procesos de valorización material, como la fabricación de piensos.
Buscar un uso como subproductos para otras sustancias o materiales de rechazo.
Optimizar el uso del agua y de la energía.
Gestionar adecuadamente las aguas residuales y asegurar su tratamiento.

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