Contenedor amarillo
El contenedor amarillo se destina para separar envases ligeros de plástico, metal, madera o materiales mezclados. No es un contenedor para cualquier objeto de plástico: aquí deben depositarse, sobre todo, envases, es decir, objetos que se usan para contener, proteger o transportar productos. Separarlos bien ayuda a reciclar mejor y evita que materiales aprovechables acaben en la fracción de rechazo.
Por qué es importante
Separar los residuos permite que el reciclaje sea más eficiente y evita que materiales reciclables se mezclen con la fracción de rechazo.
Además, incinerar o verter residuos tiene un coste, mientras que las toneladas bien separadas que pueden reciclarse ayudan a reducir los costes del tratamiento.
Qué necesitas saber
No todo lo que está hecho de plástico debe ir al contenedor amarillo. Este contenedor está destinado principalmente a los envases ligeros.
El contenedor amarillo forma parte del sistema por el que los productores de artículos envasados asumen la gestión de los residuos de los envases que ponen en el mercado. Este sistema se conoce como responsabilidad ampliada del productor.
Por eso, en el contenedor amarillo deben depositarse sobre todo envases ligeros, es decir, objetos que sirven para contener otros productos. Estos envases suelen identificarse con un símbolo formado por un círculo con dos flechas.
Qué va al contenedor amarillo














Qué no va al contenedor amarillo
















Errores frecuentes
Preguntas frecuentes

