Aparatos eléctricos y electrónicos

Última actualización: 27 de mayo de 2026

Los aparatos eléctricos y electrónicos incluyen todos los equipos que necesitan corriente eléctrica o campos electromagnéticos para funcionar. Cuando estos aparatos se convierten en residuo, pasan a ser residuos de aparatos eléctricos y electrónicos, o RAEE.

Los RAEE están formados por materiales muy diversos. Pueden contener plásticos, metales y otros componentes de valor, pero también sustancias peligrosas que requieren un tratamiento adecuado.

En 2024 se recogieron 5,8 millones de kg de RAEE en las Islas Baleares. Además, las Islas Baleares gestionaron 18,65 kg por habitante, según datos difundidos en 2025 sobre el ejercicio 2024.

Qué aparatos incluye

Este grupo incluye aparatos de uso cotidiano y profesional muy distintos entre sí. Por eso, la preparación para la reutilización y el reciclaje dependen del tipo de equipo y de sus componentes.

Ejemplos habituales

Móviles
Ordenadores portátiles
Tostadoras
Microondas
Neveras

Qué hacer cuando se estropean

Siempre que sea posible, conviene reducir la compra de aparatos nuevos y optar por la reparación. Si un equipo se estropea, la prioridad debe ser repararlo o prepararlo para una segunda vida.

Cuando el aparato ya es residuo, debe devolverse a la tienda donde se compró o llevarse a la dejallería para que pueda destinarse a preparación para la reutilización o a reciclaje.

Además, cuando se compra un aparato eléctrico o electrónico de grandes dimensiones, la empresa que lo transporta tiene la obligación de llevarse el aparato viejo si la persona compradora así lo solicita.

Cómo se reutilizan o reciclan

La gestión adecuada de los RAEE puede seguir dos vías principales. Si el aparato aún puede tener una segunda vida, se prepara para la reutilización mediante revisión, reparación o sustitución de piezas; si ya no puede usarse, se procesa para recuperar materiales y tratar de forma segura sus componentes peligrosos.

El reciclaje de los RAEE incluye clasificación y extracción de materiales valorizables. Esta fase también permite tratar y eliminar correctamente los materiales que no pueden recuperarse, especialmente los peligrosos.

Los materiales que no se pueden reciclar se destinan a incineración o a vertedero controlado.

La infografía representaría el ciclo de vida de los aparatos eléctricos y electrónicos comenzando con la extracción de materias primas, ilustrada mediante iconos de una mina y una plataforma petrolífera, seguida por la fase de uso de los aparatos, simbolizada por una persona utilizando un teléfono móvil. A continuación, se mostraría la generación de residuos de aparatos eléctricos y electrónicos mediante iconos de dispositivos rotos o antiguos como un móvil, un ordenador portátil, una tostadora, un microondas y una nevera. Desde ahí, el flujo se divide en la preparación para la reutilización, representada por un técnico reparando un dispositivo y su posterior puesta de nuevo en el mercado con el producto en una estantería conectado visualmente con la fase de uso, y el procesamiento del residuo en una planta de reciclaje. En esta última fase se visualizan tres posibles destinos: la recuperación de algunos materiales mediante iconos de metales de diferentes colores, la incineración con producción de energía mediante una planta de incineración y, como última opción, el vertedero controlado representado por un icono de vertedero.

Ejemplos de aprovechamiento

  1. Un aparato averiado puede repararse para seguir utilizándose.

  2. Algunas piezas pueden sustituirse sin necesidad de desechar el equipo completo.

  3. Si el aparato ya no puede usarse, se pueden recuperar ciertos materiales mediante reciclaje.

  4. Los materiales no reciclables se destinan a incineración o a vertedero controlado.

Por qué es importante gestionarlos bien

Los aparatos eléctricos y electrónicos pueden contener plásticos bromados, metales pesados y gases perjudiciales para la salud humana y el medio ambiente. Si se abandonan, se tiran al contenedor equivocado o no se entregan en el lugar adecuado, aumentan los riesgos de contaminación.

Además, si no se recogen por la vía correcta, también se pierden materiales valiosos que podrían recuperarse. Reparar, reutilizar y reciclar estos residuos ayuda a reducir la extracción de materias primas, la incineración y el depósito en vertedero.

Preguntas frecuentes

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