Agricultura

Última actualización: 27 de mayo de 2026

La agricultura es una actividad esencial porque garantiza una necesidad básica como la alimentación. Según cómo se gestione, puede contribuir a la economía circular y a la conservación de la biodiversidad, o generar impactos negativos.

En esta página encontrarás medidas prácticas para reducir residuos, aprovechar mejor los recursos y avanzar hacia una actividad agraria más circular.

Cómo puede contribuir la agricultura

Dentro del modelo de economía circular, la agricultura puede devolver materia orgánica y nutrientes al suelo mediante el uso de compost procedente de restos de alimentos y vegetales.

También puede avanzar hacia modelos más sostenibles si reduce los residuos generados, especialmente los plásticos agrícolas, y disminuye el uso de sustancias peligrosas.

Buenas prácticas recomendadas

Reducir el uso de fitosanitarios, como insecticidas y herbicidas, buscando alternativas.
Sustituir a los fertilizantes químicos por fertilizantes orgánicos, como el compuesto.
Optimizar el uso del agua y de la energía.
Aprovechar los restos vegetales generados en la misma instalación, por ejemplo como acolchado o para hacer compost.
Entregar los residuos orgánicos a gestores que los destinen al compostaje, biometanización o fabricación de otros combustibles.
Reducir el uso de plásticos agrícolas y buscar alternativas.
Entregar los residuos de plásticos agrícolas a gestores que los destinen al reciclaje.
Reducir las pérdidas de alimentos que se encuentren en buen estado.
Fomentar las cadenas de suministro cortas.

¿Te resultó útil esta página?

¿Has quedado con dudas?