Neumáticos
Los neumáticos están fabricados con una mezcla de materiales y, cuando llegan al final de su vida útil, deben gestionarse de forma adecuada para aprovechar sus componentes y evitar impactos ambientales. En esta guía te explicamos cómo se reutilizan, reciclan o valorizan y por qué es importante no abandonarlos ni eliminarlos sin control.
Qué debes saber
Los neumáticos están compuestos principalmente por caucho, un material formado por una mezcla de orígenes naturales y sintéticos. Además, contienen materiales de relleno que refuerzan su estructura, como el negro de carbono, así como fibras textiles, elementos metálicos y otros aditivos.
Según el Real Decreto 712/2025, de 26 de agosto, el 100% de los neumáticos al final de su vida útil debe destinarse, por este orden de prioridad, a la preparación para la reutilización, el reciclaje y la valorización energética, cumpliendo los porcentajes específicos fijados por esa norma.
Cómo pueden aprovecharse
La opción preferente es la preparación para la reutilización. Esto incluye la venta de segunda mano cuando el neumático cumple las condiciones necesarias y el recauchutado, que consiste en sustituir la banda de rodadura usada por una nueva.
Si el neumático no reúne los requisitos mínimos de calidad y seguridad para seguir utilizándose, debe destinarse a valorización material o energética. Los neumáticos enteros pueden aprovecharse en algunos casos como elementos de construcción para estabilizar taludes o como elementos de protección.
Cómo se reciclan
El reciclaje permite recuperar los componentes del neumático para utilizarlos de nuevo como materias primas secundarias. Este proceso reduce el uso de materias primas vírgenes y también disminuye el consumo de energía asociado a la fabricación de nuevos materiales.
El proceso de reciclaje consiste en triturar los neumáticos en varias fases y, durante ese tratamiento, separar y clasificar los materiales que los componen. De este modo se recuperan caucho, acero y fibra textil para distintos usos posteriores.
Materiales recuperables
- Caucho reciclado para distintos usos.
- Acero procesado para obtener una nueva materia prima.
- Fibra textil con algunas aplicaciones, como materiales aislantes y elementos de construcción.
Qué usos tienen los materiales recuperados
El caucho reciclado puede destinarse a varios usos, entre ellos superficies o aplicaciones técnicas. El acero recuperado se procesa para convertirse en una nueva materia prima, mientras que la fibra textil tiene aplicaciones más limitadas y, en muchos casos, termina destinándose a valorización energética.
La infografía representa el ciclo de vida de los neumáticos mediante una secuencia de etapas conectadas. Comienza con la extracción de materias primas ilustrada por una plataforma petrolífera, seguida de la fabricación de neumáticos simbolizada por una fábrica. A continuación se muestra el uso del producto con un vehículo en la carretera y el paso a neumáticos fuera de uso mediante un neumático gastado. Desde ahí se despliegan varias rutas: el recauchutado, indicado por un neumático con nueva banda de rodamiento y la banda usada al lado; el aprovechamiento para nuevos usos, con un neumático viejo empleado como elemento de protección; el reciclaje de algunos materiales, representado por un neumático del que salen dos flujos, uno hacia caucho triturado que termina en un campo de fútbol y otro hacia alambres que llegan a un bloque de metal; y, como opción final, la incineración con producción de energía, mostrada con una planta incineradora. La relación visual enfatiza la priorización de reutilización y reciclaje antes de la valorización energética.
Preguntas frecuentes
